
(Resumen de Ponencia, Rocío Muñoz Flores
Presentada en el Centro Cultural Español, 2008).
Derechos Humanos y Racismo.
Es importante identificar algunos elementos fundamentales para intentar conceptuar el racismo e identificar porque anotamos está práctica como una violación a los Derechos Humanos. En el Perú, podemos identificar que el racismo como acción práctica de la discriminación racial, encuentra dos niveles de intervención claramente definidos; uno de ellos, orientado al espacio cotidiano, en las relaciones interpersonales donde los insultos, sobrenombres y “desprecio” se instalan en las formas de interrelación y dialogo entre las personas; y de otro lado, identificamos el racismo estructural, sistemático y encubierto por las practicas de los organismos estatales cuyo accionar es mucho más complejo y se traduce en una verdadera limitación para el ejercicio de la ciudadanía.
Es importante anotar que en el Perú, se calcula que la población afrodescendiente oscila entre el 8 y 10% de la población total del País (casi 2 millones de personas), está información es lograda desde la observación de las organizaciones que trabajan con esta población, pues no existen cifras oficiales que registren este dato; de otro lado, si tomamos en cuenta la información de la Encuesta Nacional de Hogares (ENAHO), del cuarto trimestre del año 2000, en la que se incorporó una variable de auto adscripción étnica la población afrodescendiente representaría el 1% de la población total del Perú. Este vacío, es sin duda, una expresión más del racismo estructural.
La discriminación, es decir practicas cotidianas que se expresan en las relaciones cara a cara y la exclusión, entendida como procesos estructúrales institucionalizados en el tiempo, pueden darse al mismo tiempo y coincidir, situación que afecta enormemente a la población afrodescendiente, alrededor de la cual se generan una serie de prejuicios y estereotipos negativos orientados a la raza, lo cual abona a la hipótesis que enuncia al racismo como uno de los problemas centrales para los y las afros. En diferencia, por ejemplo a los grupos indígenas, donde existen otros elementos sociales y culturales (vestimenta, lengua, territorio, etc.).
El reconocimiento de la ciudadanía y su ejercicio se transforma en una situación compleja, cuya profundización aun no ha logrado atenderse desde sus efectos a causa del racismo. Efectivamente, en el Perú como seguro muchos países de la región, elementos relacionados con el nivel económico, social, educativo, cultural, de género, edad, opción sexual, etc. pueden determinar el ejercicio de derechos o su reconocimiento; en tanto, existe una valoración y/o subvaloración de unas personas frente a otras.

